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jueves, 7 de abril de 2011

La leyenda del General Silvestre


Manuel Fernández Silvestre resistió solo y a pecho descubierto el ataque del ejército de Abd el-Krim, siendo el último defensor que quedó en la posición de Annual el 22 de julio de 1921. Se podría pensar que fue un héroe, sin embargo él era el Comandante General de Melilla y el organizador de un plan para controlar militarmente el Protectorado español en Marruecos. Sus jefes inmediatos eran el General Berenguer, que años después se haría famoso por su falta de autoridad en la “Dictablanda” y el Rey Alfonso XIII, que apoyaba y alentaba los planes de Silvestre para expandir su reino de forma efectiva por todo el norte de África.

En 1921, el despliegue militar en la zona adolecía de graves errores: el ejército estaba disperso por un amplio territorio, en lugares de difícil defensa y sin recursos tan básicos como el agua. Además una gran parte de los jefes militares no estaban en sus posiciones, permaneciendo en Melilla con o sin justificación, al tiempo que la tropa era inexperta, estaba mal alimentada y no tenía el armamento necesario.
En los meses de junio y julio Silvestre trasmitía a todos un triunfalismo injustificado, lo que le provocó una apatía derrotista al ser atacado por sorpresa por Abd el-Krim. Seguramente su estado de ánimo le empujó a dar la orden de retirada sin tomar las medidas oportunas para proteger a sus hombres.
El ejército abandonó sus posiciones de forma desordenada, mientras el general se ocupaba de organizar la salida de su hijo, que llegó sin problemas a Melilla. Aún hoy en día no se sabe con exactitud el número de bajas españolas, pero la cifra podría rondar los veinte mil, si incluimos a los que fueron hechos prisioneros. El resultado por tanto de la iniciativa de Silvestre fue la aniquilación de todo el ejército español en Marruecos, y la pérdida de prácticamente todo el territorio.


En este panorama no parece haber lugar para la leyenda, sino para la indignación, sin embargo, el cuerpo del General Silvestre nunca apareció, ni lo encontraron los vencedores, ni lo localizó el ejército español que hizo una minuciosa búsqueda cuando pudo regresar a Annual. Esto fomentó muchas teorías, la que más se popularizó en la época, decía que Silvestre, ante la inminente derrota, había cambiado el uniforme de general por la ropa de algún rifeño muerto y gracias a su conocimiento del idioma local se había confundido con su enemigo. Incluso se llegó a decir que por su afán de lucha se convirtió en cabecilla de un grupo rebelde de las montañas del Rif. Había quien aseguraba que una tumba sin nombre que estaba en una colina cercana a Annual, guardaba el cuerpo del general, enterrado como jefe indígena.

Nunca se pudo demostrar ni su valor al enfrentarse a la muerte en el campo de batalla, ni su cobardía al huir de él. La explicación más lógica al por qué no apareció su cadáver puede estar en el mismo concepto del honor del general, sencillamente él no quiso que sus enemigos descubrieran su cadáver y le pudieran humillar después de muerto, además, es importante señalar que Abd el-Krim solía exigir dinero para devolver los cuerpos de importantes militares caídos en batalla. Quizá Silvestre no quiso que ninguna de estas cosas ocurriera y ante su irremediable y solitaria muerte en el frente, decidió pasar desapercibido. Para conseguirlo sólo tenía que despojarse de sus galones y de su uniforme y esperar que su final llegara en un lugar donde ya hubiera muchos cadáveres. Esto explicaría que al conquistar Abd el-Krim la zona no distinguiera su cuerpo entre los caídos. En los días siguientes, los buitres seguramente terminaron de ocultar su rostro.

Sea cual sea la realidad de lo que ocurrió, lo único cierto es el General Silvestre no tuvo que dar cuenta por su responsabilidad en el desastre humano y militar provocado en Marruecos, pero no fue el único que se libró.

El gobierno encargó al General de División Juan Picasso un informe sobre las causas del Desastre de Annual, pero ni el ejército, ni el Rey dieron facilidades para que se realizara. A pesar de todo, el 18 de abril de 1922 Picasso entregó un expediente de 2.433 folios en el Congreso de los Diputados. Allí figuraban todas las causas del Desastre y los nombres de los que habían tenido responsabilidad en el mismo. Comenzó entonces un largo camino de obstáculos legales para impedir que de ese Expediente se pudieran extraer conclusiones.
Al fin se estableció la fecha del 1 de octubre de 1923 para que todos los Diputados pudieran opinar sobre el Expediente Picasso, pero eso no llegó a ocurrir, porque el 13 de septiembre anterior Primo de Rivera dio un Golpe de Estado, anuló las competencias del Congreso y estableció una Dictadura.

El Diputado Mateo Sagasta consiguió sacar el Expediente Picasso del Congreso para evitar su destrucción y lo devolvió en 1931, una vez constituida la República, pero la dictadura del General Franco hizo desaparecer de nuevo el Expediente Picasso...
En pocos años se cumplirán 90 del Desastre de Annual y de la muerte del General Silvestre, ¿podremos conseguir para entonces un estudio serio y riguroso de lo que ocurrió, o nos seguiremos quedando sólo con las leyendas?

Fuentes / Direcciones para ampliar información:http://usuarios.lycos.es/Belfegor/desastre.htm
http://www.belt.es/expertos/experto_print.asp?id=3149
http://historia.mforos.com/681962/3648327-general-silvestre/
http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Fernández_Silvestre
http://es.wikipedia.org/wiki/Expediente_Picasso
http://www.geocities.com/annual_1921/06_03_resumen.htm
http://www.fjavier.net/alhucemas/annual/annual.htm

1 comentario:

  1. La explicación más obvia a la desaparición del cuerpo del general Silvestre, la dio en 1956 el segundo de Abd El Krim, Mohamed Azerkane, al periodista César González Ruano.

    Le dijo que Silvestre había muerto mientras seguía a pie a las tropas en retirada por uno o varios disparos, y que él había dado órdenes de enterrar el cadáver.

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