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martes, 30 de agosto de 2011

El panteón de los muertos dispersos



De 1837 data el primer proyecto de las Cortes españolas para financiar un Panteón Nacional, un espacio común donde albergar los restos de todos los personajes destacados de la historia. El lugar elegido fue la Basílica de San Francisco el Grande, edificio propiedad del Estado.
Durante años se buscó a Cervantes, Velázquez, Tirso de Molina, Lope de Vega y otros, pero fueron dados por “desaparecidos”, al no encontrarse sus tumbas.

Cuando al fin se inauguró el Panteón Nacional era el año 1869. Para el estreno estaban presentes las sepulturas de Juan de Mena, Garcilaso de la Vega, El Gran Capitán, Quevedo y Calderón de la Barca entre otros. Todo parecía perfecto hasta que cinco años después, el gobierno de turno decidió cerrar el Panteón. Los restos ilustres que allí habían sido trasladados, fueron devueltos a sus lugares de origen.

Años después, en 1890, otra vez se volvió a la idea del Panteón, pero ahora como residencia final de los llamados Hombres Ilustres. Se decidió construir un edificio para tal fin en el Cuartel de Inválidos, antiguo Convento de Atocha. En 1901 se trasladaron a él los enterramientos que había en el Cuartel de Inválidos, en concreto fueron: José de Palafox, Francisco Castaños, Juan Prim, Antonio Ríos Rosas y Manuel Gutiérrez de la Concha, Marqués del Duero.

Más tarde se sumarían los cuerpos de los políticos Antonio Canovas del Castillo, Práxedes Mateo Sagasta, José Canalejas y Eduardo Dato. En el patio del edificio se construyó un monumento funerario dedicado a la Libertad y en él se enterró a seis destacados personajes de las Cortes de Cádiz. En total 15 Hombres Ilustres.

Una vez pasada la euforia de la inauguración, el Panteón cayó en el olvido y los restos de algunos de estos personajes se fueron sacando de allí al ser reclamados por sus localidades de origen, permaneciendo el edificio cerrado y abandonado durante décadas. Lo normal, tratándose de éste país.

En los ochenta por fin se restauró el edificio y se abrió al público. Hoy en día se puede visitar de forma gratuita. El Panteón de los Muertos Ilustres -dispersos-, toda una experiencia que es mejor disfrutar en esta vida, porque de la otra es mejor no hablar.


Más datos en:
http://www.madridhistorico.com/seccion7_enciclopedia/index_enciclopedia.php?id=P&idinformacion=561&pag=6

http://es.wikipedia.org/wiki/Pante%C3%B3n_de_Hombres_Ilustres

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